Archivo de la etiqueta: Convenios de Ginebra

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria 2017

Desde hace trece años, cada 19 de agosto se conmemora el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, instituido por la Asamblea General de Naciones Unidas coincidiendo con el aniversario del ataque al cuartel general de la ONU en Bagdad (Iraq) ocurrido en el año 2003.

El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria que este año se celebra con el lema “La población civil no es objetivo”.

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

Cada vez más, los conflictos se cobran la vida de muchas personas en todo el mundo. Atrapados en guerras que no han causado, millones de civiles se ven obligados a esconderse o huir para salvar sus vidas. Los niños dejan la escuela, las familias abandonan sus hogares y las comunidades se despedazan, mientras el mundo no hace lo suficiente para detener ese sufrimiento.

Por su parte, el personal cooperante, trabajadores humanitarios, y cada vez con más frecuencia y presencia Trabajadores Sociales, ponen sus vidas en peligro para atender a las víctimas de la violencia, que se convierten cada vez más en objetivo de los ataques.

Según el Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) en los últimos setenta años, las principales víctimas de la guerra han sido los civiles. Por ello, la protección de la población civil durante los conflictos armados es un pilar del Derecho Internacional Humanitario (DIH).

Derecho Internacional Humanitario

No sólo las personas están protegidas, sino también los bienes públicos y privados. El derecho internacional humanitario define y protege a los grupos más vulnerables, como las mujeres, los niños y las personas desplazadas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, y en muchos otros conflictos desde entonces, la población civil ha sido la principal víctima de la guerra. Si bien es cierto que siempre han sufrido en épocas de guerra, el brutal impacto de la Segunda Guerra en la población civil, donde se perpetraron exterminios en masa, ataques indiscriminados, deportaciones, tomas de rehenes, saqueos y detenciones en campos de concentración, los afectó profundamente. La reacción de la comunidad internacional fue la adopción del IV Convenio de Ginebra en 1949.

Destrucción de las ciudades durante la Segunda Guerra Mundial

Antes de esa fecha, los Convenios de Ginebra protegían a los heridos, los enfermos, los náufragos y los combatientes capturados. El “convenio de los civiles” daba cuenta de los cambios en la naturaleza de la guerra al establecer la protección jurídica de toda persona que no perteneciera a las fuerzas armadas o a grupos armados. La protección también alcanzaba a los bienes de carácter civil. Fue reafirmada más tarde con la adopción de los Protocolos Adicionales de 1977 a los Convenios de Ginebra de 1949.

Conforme al DIH, los civiles que se encuentran bajo el poder de fuerzas enemigas deben recibir un trato humano en todo momento, sin distinciones de índole desfavorable. Deben estar protegidos contra todas las formas de violencia y tratos degradantes, incluidos el homicidio y la tortura. Asimismo, tienen derecho a un juicio justo, con las debidas garantías procesales.

La protección de los civiles abarca a quienes les brindan asistencia, en particular las unidades sanitarias y los organismos humanitarios o de socorro que distribuyen artículos esenciales como alimentos, ropa e insumos médicos. Las partes beligerantes deben permitir el acceso a esas organizaciones. En particular, el IV Convenio de Ginebra y el Protocolo adicional I exigen que los beligerantes faciliten el trabajo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Si bien el DIH protege a todos los civiles sin distinción alguna de índole desfavorables, se menciona en especial a determinados grupos. Las mujeres y los niños, los ancianos y los enfermos son sumamente vulnerables durante una guerra. Lo mismo puede decirse de quienes abandonan sus hogares y pasan a ser desplazados internos o refugiados. El DIH prohíbe el desplazamiento por medio de la intimidación, la violencia o la hambruna.

Población desplazada

Muchas personas se ven obligadas a alejarse de sus familiares durante un conflicto armado. Los Estados deben tomar las medidas necesarias para evitar ese tipo de situaciones y para volver a reunir a quienes han debido separarse de los suyos, proporcionando la información necesaria y facilitando las actividades de búsqueda.

La protección de los civiles establecida en los Convenios de Ginebra y los Protocolos adicionales es amplia. En los últimos sesenta años, el problema ha radicado en la aplicación de esos instrumentos del derecho internacional humanitario. Ni los Estados ni los grupos armados no estatales han cumplido adecuadamente con sus obligaciones a este respecto. En consecuencia, los civiles han sufrido muchísimo en casi todos los conflictos armados.

En algunos conflictos, se ha apuntado específicamente a los civiles, quienes han sido víctimas de terribles atrocidades. Esto se habría evitado de haberse respetado el principio fundamental de los Convenios de Ginebra, a saber, el respeto por la persona humana. Por esa razón, el CICR continúa instando a los Estados a que respeten y hagan respetar los principios del derecho internacional humanitario, sobre todo en lo relativo a la protección de la población civil.

Según el Informe del Secretario General de la ONU de 2016 sobre la protección de los civiles en los conflictos armados, se observaron circunstancias similares, en distintos grados.

En el noreste de Nigeria y los países de la cuenca del Lago Chad hubo denuncias de violaciones y abusos cometidos por Boko Haram y en el contexto de las operaciones gubernamentales de contrainsurgencia. En una de las peores formas de reclutamiento forzado, Boko Haram utilizó a 30 niñas y niños para realizar atentados suicidas en la cuenca del Lago Chad.

Regiones bajo la amenaza de Boko Haram

En Sudán del Sur, la protección de los civiles siguió deteriorándose, sobre todo a partir de julio. Entre los incidentes denunciados figuraron las ejecuciones extrajudiciales, los secuestros, la violencia sexual y las restricciones a la libertad de circulación por ambas partes en el conflicto. En noviembre, el Asesor Especial para la Prevención del Genocidio advirtió del riesgo de genocidio en Sudán del Sur. El genocidio no ocurre de la noche a la mañana; es un proceso que lleva tiempo de preparación. Por lo tanto, puede ser evitado. Tenemos la responsabilidad compartida de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para evitar el riesgo y por ello exhorto al Consejo de Seguridad a que adopte medidas decisivas.

Los niños siguieron pagando un alto precio en los conflictos. En varios conflictos, como los del Afganistán, el Iraq, la República Árabe Siria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen, siguió habiendo muy numerosas violaciones contra los niños, en particular asesinatos y mutilaciones, que fueron documentadas por el mecanismo de vigilancia y presentación de informes sobre violaciones graves contra los niños en situaciones de conflicto armado. El reclutamiento y la utilización de niños por fuerzas y grupos armados también siguió siendo un motivo de gran preocupación, pues hubo un aumento significativo de casos en la República Centroafricana, la República Árabe Siria y Somalia.

Destrucción de una escuela en Siria

Preocupa particularmente el efecto perjudicial de los conflictos en la educación. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estima que 246 millones de niños viven en zonas de conflicto, y muchos de ellos se ven privados de la educación cuando sus escuelas son destruidas, utilizadas con fines militares o clausuradas por motivos de seguridad o porque los maestros han huido.

En Afganistán, casi la mitad de los niños en edad de escolaridad primaria no concurren a la escuela. En Sudán del Sur, casi el 60% de esos niños no van a la escuela y en las zonas afectadas por el conflicto 1 de cada 3 escuelas ha sido clausurada.

El mecanismo de vigilancia y presentación de informes comprobó que 41 escuelas del Afganistán eran utilizadas por el ejército y en Sudán del Sur se registraron 21 casos nuevos de escuelas utilizadas con el mismo fin. En la República Democrática del Congo, se verificaron 51 ataques contra escuelas, más del doble de la cifra de 2015.

La educación de las niñas siguió viéndose seriamente afectada a causa de las amenazas o los ataques contra maestras y alumnas en el Afganistán, el Iraq, Malí, Nigeria y la República Árabe Siria. Insto a todos los Estados Miembros a que refrenden la Declaración sobre Escuelas Seguras, un compromiso internacional para proteger a las escuelas y universidades contra los ataques y evitar su utilización con fines militares en un conflicto.

Esta situación tan perjudicial en el ámbito de la educación, pone en riesgo el cumplimiento en ciertos países del cuarto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible:

Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS

Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos, pero a su vez afecta al cumplimiento de otros de los Objetivos marcados como son:

Objetivo 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo

Objetivo 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas

Con la celebración de este día mundial se pretende concienciar y reflexionar sobre la protección y el respeto  al Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, así como la protección de los civiles, incluidos los trabajadores humanitarios y sanitarios, y las obras y edificios públicos.

Si quieres leer sobre los post de años anteriores, puedes acceder pulsando en los siguientes enlaces:

Trabajo Social y Refugiados en el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria 2016

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria y Trabajo Social 2015

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria ¿qué es lo que más necesita al mundo 2014

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

Puedes suscribirte al blog, pulsando el botón “seguir” que aparece en la parte inferior derecha, indicando tu dirección de correo electrónico.

Referencias:

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria – ONU

Objetos y personas protegidas por el DIH: Civiles – CICR

Informe del Secretario General de la ONU de 2016 sobre la protección de los civiles en los conflictos armados

Objetivos de Desarrollo Sostenible

Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

Imagen Derecho Internacional Humanitario

Segunda Guerra Mundial

Regiones bajo amenaza de Boko Haram

Escuela en Siria

Desplazados

Anuncios

La batalla de Oroquieta, primera actuación de Cruz Roja Española en una acción bélica

El 4 de mayo de 1872, hace exactamente 145 años, que Cruz Roja Española, con poco más de siete años de existencia, se bautizaba dando respuesta humanitaria en una acción bélica enmarcada en la Tercera Guerra Carlista.

Hay que recordar que en aquel año de guerra solamente estaba en vigor el Primer Convenio de Ginebra, que indica que todas las personas que no participen en las hostilidades, incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas fuera de combate, serán tratadas con humanidad, sin distinción alguna.

Sobre la tierra de Oroquieta (Navarra)

los carlistas tuvieron 38 muertos, 10 heridos y 749 prisioneros, la mayoría de ellos sin haber podido empuñar un arma, por no poseerla. Por parte del bando “amadeista” se registraron 6 muertos y 26 heridos.

El doctor Nicasio Landa, impulsor de la fundación y creación de Cruz Roja Española, propuso a la Comisión de Navarra el texto de una “alocución” para su aprobación a modo de llamamiento a la población general sobre las consecuencias de un conflicto bélico y haciéndose eco de la vigencia del Primer Convenio de Ginebra efectúa una arenga para asistencia a los heridos.

Doctor Nicasio Landa, Fundador de Cruz Roja Española

El texto íntegro de su alocución es:

“Hermanos: La más terrible calamidad, el más cruel azote, la guerra y guerra civil amenaza caer sobre nuestras cabezas, y el lúgubre estruendo de los fusiles, pregonero de muerte y exterminio, viene a turbar el silencio de nuestras  montañas. Pronto, quizás centenares, tal vez millares de infelices tendidos en nuestros campos pedirán auxilio con doliente voz: ¡quién podrá desoírla! ¡Quién podrá pararse a mirar si el desgraciado cuya sangre se escapa a borbotones llevaba en su cabeza el ros o el kepis, la boina o el gorro frigio! No: que todos son hermanos nuestros, que a todos debemos igual piedad, y por eso para socorrerlos pedimos el concurso de todos, sin excepción de opiniones ni colores políticos.

Queremos afirmar el principio de la fraternidad allí donde va a ser más violado: queremos que entre tantos horrores como pueden prepararse haya también grandes consuelos: queremos que el par de sangrientas hazañas puedan contarse caritativas proezas: queremos que con el vapor de la sangre derramada en fratricida lucha, llegue también como una expiación al trono del Eterno, el tributo de bendiciones que siempre sabe ganar la caridad cristiana. Si vosotros lo queréis también, venid y este propósito se habrá logrado, y Navarra seguirá el noble ejemplo de caridad que en sus últimas guerras nos han dado los pueblos de los Estados Unidos y de Alemania.

En nuestra primera alocución decíamos hace siete años: “nuestra obra es obra de caridad y solo por los impulsos del corazón se rige” obedeced, pues al que sentís en estos momentos y ayudadnos. Que nada os detenga en tan buen propósito, porque “quien hace lo que puede, sea poco o seas mucho, ha hecho lo que debe” “un puñado de hilas, una moneda, un manojo de lienzo, una botella de vino, un canastillo de fruta” logran en ciertos casos el valor incalculable que tiene un vaso de agua para los labios  de un sediento. Ese caso ha llegado y por eso os pedimos hoy cualquiera de esos donativos: dad, pues para esos infelices y pedid también para ellos, repitiendo por todos los hogares de Navarra el grito de ¡SOCORRO A LOS HERIDOS!”

Una vez que se tuvo noticia de la Batalla de Oroquieta, se acordó el envío de un grupo de cirujanos y auxilios de toda clase para asistir a los heridos por la comisión provincial de socorros de la Cruz Roja de Navarra.

Asistencia humanitaria en la guerra por parte de Cruz Roja

El equipo del doctor Nicasio Landa funcionó a la perfección. Cuando llegaron a Oroquieta se aprestaron a asistir a los heridos que estaban entre montones de paja, donde yacían, y les proporcionaron curas, abrigo, comida y lecho.

La respuesta al llamamiento y alocución de Nicasio Landa no se hizo esperar y por parte de la Sección Central de Señoras se efectuó un primer envío de socorro consistente en un cargamento de hilas, vendajes, ropas y remedios.

Importantes personalidades de la época como la condesa de Espoz y Mina, Concepción Arenal y otras hicieron donaciones de varios cientos de reales para contribuir a sufragar los gastos.

Los envíos de donativos y socorros se sucedieron, pero lo importante fue que, a raíz de esta primera intervención, se empezaron a formar Comisiones de Cruz Roja en muchos puntos donde transcurrían estos conflictos armados y por lo tanto la presencia de la organización fue extendiéndose paulatinamente.

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

Puedes suscribirte al blog, pulsando el botón “seguir” que aparece en la parte inferior derecha, indicando tu dirección de correo electrónico.

Referencias:

La Caridad en la Guerra. Boletín Oficial de la Asociación para Socorro a heridos en campaña y luchas civiles. Número 26 Mayo 1872.

Historia de la Cruz Roja Española, Clemente, J.C. 1986 (pags.63 – 69)

Nicasio Landa

Asistencia sanitaria en la guerra

El mandil Landa

Libros para los prisioneros de la Primera Guerra Mundial

Entre los años 1914 y 1918 tiene lugar la Guerra Europea, también conocida como Gran Guerra o la Primera Guerra Mundial #1GM.

Cruz Roja Internacional, en aquellos tiempos contaba con apenas 51 años de existencia estuvo abrumada ante la magnitud de las cifras de bajas. Los muertos, heridos, desaparecidos y prisioneros de guerra se contaban por cientos de miles.

Ante la impotencia e incapacidad de los servicios de sanidad militar de los países involucrados, gracias al trabajo de Cruz Roja y a sus propios recursos se lograron en aquellos años de contienda paliar muchas de esas grandes deficiencias.

El mérito principal residió en el respeto con que fue considerada tanto por las autoridades como por el personal civil de todos los países beligerantes.

Hay que recordar que en aquellos años de guerra solamente estaban en vigor el Primero y Segundo de los Convenios de Ginebra, que indica que todas las personas que no participen en las hostilidades, incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas fuera de combate, serán tratadas con humanidad, sin distinción alguna.

Las peticiones que hacían los prisioneros de guerra eran de lo más variadas, desde tabaco (ver entrada Envío de tabaco a prisioneros de la Primera Guerra Mundial) hasta que se les enviasen libros, víveres, alimentos, prendas de abrigo, periódicos y otros productos a sus centros de internamiento y detención. Esta situación tan variopinta en su momento provocó la regulación por parte de las autoridades militares y aduaneras de los artículos que se permitían enviar y los que no (ver entrada Artículos prohibidos para el envío a prisioneros de la Primera Guerra Mundial).

Las peticiones de libros llegaban desde distintos campos de prisioneros de distintos países y  continentes, como por ejemplo desde Alemania; Isla de Man; Rusia; Reino Unido, Barbados; Suiza, Egipto, Austria, etc.

La mayoría de las peticiones eran referidas a libros de gramática castellana para poder continuar con el estudio de la lengua y poder leer otros textos. También solicitaban diccionarios, libros de poesía, novelas, revistas y textos de autores como Calderón de la Barca, Benito Pérez Galdós, etc.

Los prisioneros de guerra de distintas nacionalidades y profesiones (estudiantes, comerciantes, marineros, etc.), en su cautividad indican y manifiestan su interés por el estudio del idioma español, e incluso en el Campo de internamiento de Katzenau (Austria) se menciona la creación de una Universidad Popular para los más de 3.000 internos.

A continuación se transcriben textualmente algunas de las peticiones:

Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde la Isla de Man
Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde Barbados
Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde Alemania
Gramática castellana de 1915
Petición de libros de prisioneros de la Primera Guerra Mundial desde Katzenau (Austria)
Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós
Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde Suiza
La vida es sueño de Calderón de la Barca
Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde Katzenau (Austria)
Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde Inglaterra
Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde Vladivostok (Rusia)
Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde Sidi Bishr (Egipto)
Petición de libros de prisionero de la Primera Guerra Mundial desde Inglaterra
Ejemplar de la Revista Blanco y Negro de 1917

Muchas gracias por tu atención y como suele ser habitual se agradecen los comentarios.

Puedes suscribirte al blog, pulsando el botón “seguir” que aparece en la parte inferior derecha, indicando tu dirección de correo electrónico.

Referencias:

La Cruz Roja. Revista Mensual Ilustrada. Órgano oficial de la Asamblea Suprema Española. Números 191 Mayo 1918 y 192 Junio 1918.

Historia de la Cruz Roja Española, Josep Carles Clemente 1986

Gramática castellana 1915

Revista Blanco y Negro 1917

La vida es sueño de Calderón de la Barca

Episodios Nacionales